sábado, 4 de agosto de 2012

La estrategia para aislar a Siria y justificar una intervención militar de la OTAN



Las operaciones encubiertas de la prensa internacional


Todo parecido con Libia no es mera casualidad. En Siria (sometida desde hace 16 meses a una una acción desestabilizadora caótica y violenta orientada a justificar una intervención militar de la OTAN) la CIA, los servicios de inteligencia y las fuerzas especiales del eje USA-UE-Israel, y las grandes cadenas mediáticas internacionales,  operan  para derrocar al régimen de Bashar al-Assad dentro de una estrategia casi calcada de la utilizada en Libia para derrocar y asesinar a Muamar Kadafi y apoderarse del petróleo libio.






El objetivo Siria
Desde marzo del año 2011, Siria ingresó de lleno en las "revueltas populares" (o "revoluciones árabes") organizadas en África y Medio Oriente  para desestabilizar a los gobiernos no dóciles al eje USA-UE-Israel con grupos instigadores entrenados y financiados por la CIA y los servicios y fuerzas especiales del eje USA-UE-Israel.. ( Ver Revelan que la CIA financia a grupos que operan las revueltas en Siria ).

Como sucedió en Libia con el derrocamiento y el asesinato de Kadafi , las "protestas populares"  fueron girando lentamente hacia la "rebelión armada" mientras la prensa internacional acentuaba el "rostro represivo y antidemocrático" de la administración siria conducida por Bashar al-Assad.
Después de iniciar un proyecto de remodelación "democrática" expulsando a sus desgastados dictadores aliados en Egipto y Túnez, EEUU y la UE (utilizando como pantalla a la OTAN)  fueron por el petróleo libio y por una posición estratégica en el dispositivo del control geopolítico militar en África.
Todavía estancados en el bombardeo a Libia, con Kadafi todavía vivito, coleando, y exterminando a los operativos de la CIA en su territorio, en marzo pasado  los cruzados del consorcio  imperial "occidental" resolvieron ir por Siria. Un "peso pesado" del "eje del mal", cuya imbricación con Irán, Gaza y Libano, terminó convirtiendo a la nueva "revuelta popular" de la CIA en la gran mecha del polvorín de Medio Oriente.

En Siria, tanto como en Libia, el objetivo clave es el petróleo y el derrocamiento de regímenes no adscriptos a la estrategia geopolítica centralizadora del eje USA-UE-Israel en África y en Medio Oriente.
Bush lo designó como el combate contra las "dictaduras" del "eje del mal", y Obama, más progresista, lo llama proyecto de "democratización".  El trasfondo es la "guerra contraterrorista".
La idea de la Casa Blanca, hoy controlada por el lobby sionista "liberal" con Obama como gerente, es plasmar en la órbita de sus satélites árabes el "proyecto democracia" renovando la cara del viejo "orden armado" y terminando con la figura gastada de los dictadores al estilo Mubarak que generan odio y resistencia popular.
Desde el punto de vista estratégico, las revueltas callejeras como las desatadas en Túnez, o contra Mubarak en Egipto alimentaron ingenuamente la hipótesis de una "revolución musulmana" o de un "levantamiento popular".
El objetivo en ese caso, fue derrocar al títere, y preservar la continuidad del titiritero. La "salida democrática" en Egipto no fue una opción islámica , sino una opción concertada entre la Casa Blanca de Obama, los halcones del Complejo Militar Industrial y la logia bancaria de Wall Street. Los dueños de Egipto.
En este escenario diferencial, hay que leer esos procesos que la prensa internacional pro eje USA-UE-Israel (interesada en deformar y mezclar los acontecimientos) definió en masa como "revueltas populares en el mundo árabe"
El tablero de operaciones de la CIA
No es lo mismo Egipto, Túnez, Yemen, donde la CIA, el Mossad israelí y los servicios británicos  operaron (y operan) para sustituir a dictadores prosionistas  gastados y en desuso, por "procesos democráticos" digitados por Washington, que Bahrein, una base estratégica de la Quinta Flota USA, donde Irán, a través de la rebelión de la mayoría  chiíta intenta derrocar a la monarquía aliada de EEUU.
Ni es lo mismo Libia, donde Muamar Kadafi, un "líbero" experimentado, ex aliado inestable del eje USA-UE, que negociaba por conveniencia con el "mundo occidental", fue primero  sometido a un bombardeo permanente y luego asesinado por parte de EEUU y las potencias europeas luego de haber abortado el intento para derrocarlo desde adentro.
Siria, junto con Libia, conforman el premio mayor en el tablero de las "revueltas populares" armadas y organizadas por la CIA, el Mossad y los servicios "aliados" en  África y Medio Oriente.
Pero Siria no es lo mismo que Libia. Allí gobierna un régimen  aliado firme del eje Rusia-China-Irán-Venezuela, y principal sostén (junto con Irán) de Hamás y Hezbolá en Gaza y en Libano.
Desde marzo pasado, Rusia y China se oponen sistemáticamente y abortan en el Consejo de Seguridad de la ONU todas las maniobras del eje Washington-Reino Unido-Paris orientadas primero a sancionar y/o aislar económicamente a Siria y luego a lanzar una operación militar internacional para derrocar al régimen sirio, como lo hicieron con el gobierno de Muamar Kadafi.
"Los países del Occidente buscan aplicar a la situación en Siria el capítulo VII del estatuto de la ONU que autoriza el uso de la fuerza", denunció este martes el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov.
Según el analista Pepe Escobar "Todo el mundo sabe –pero nadie habla de ello– del centro de comando y control de la OTAN en Iskenderum, en la provincia Hatay de Turquía, cerca de la frontera siria, establecido hace meses para organizar, entrenar y armar al grupo abigarrado conocido como Ejército Libre Sirio. Todo el mundo sabe que Qatar, Arabia Saudí y la CIA asesoran y arman a esos «rebeldes» sirios de la OTAN con esencial ayuda turca en el campo de la logística y del refugio".

"Todo el mundo sabe que Washington no aceptará otra cosa que un cambio de régimen en Siria, a favor de un títere dócil, sub-imperial (ciertamente no un islamista). Todo el mundo sabe que cada provocación impulsa la agenda -no tan oculta- de un ataque generalizado de la OTAN y el CCG contra Siria sin una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, soslayando a Rusia y China", agrega.
Las operaciones de la CIA y de las fuerzas especiales USA-británicas en Siria (que dirigen en forma encubierta a las bandas "rebeldes" desde los  territorios tomados) siguieron hasta ahora dos pasos concretos:

 Fase 1) La "revuelta popular" (diseñada como la que derrocó a Mubarak en Egipto) que fue aplastada a sangre y fuego por las tropas del régimen sirio.

Fase 2) La "rebelión armada" que se fue estableciendo gradualmente en las aldeas y ciudades, y que este martes se convirtió en el inicio de una operación de contraofensiva a gran escala que denominaron “Volcán en Damasco- Terremoto en Siria”. La operación es, según  los "rebeldes" , la primera etapa estratégica para sumir el país en estado de desobediencia ciudadana total y absoluta.

Por otro lado, miembros del Consejo de Seguridad de la ONU están consensuando a pasos acelerados el nuevo  texto de una resolución sobre Siria que se intentaría aprobar este miércoles en una reunión del máximo órgano de seguridad de las Naciones Unidas.

Trascendió que sobre la mesa hay dos documentos, un proyecto de resolución propuesto por Rusia, que no prevé sanciones para el régimen de Asad, y otro, británico, que amenaza a Damasco con la aplicación del capítulo VII del estatuto de la ONU que
autoriza una intervención militar en el país.

Como sucedió Kadafi  en Libia, la fase de rebelión armada precipitó un  Plan C con la planificación de una intervención militar internacional  para derrocar al régimen sirio que (por las divisiones imperantes en la OTAN y la oposición de Rusia y China), todavía no pudo ser ejecutada en terreno.
 

La estrategia de guerra mediática (Todo parecido con Libia no es pura coincidencia)

La misma prensa internacional que protegió y calló las masacres de Israel en Gaza y en Líbano, que silencia a diario los genocidios de EEUU y la "alianza occidental" en Afganistán, Irak, Pakistán y las zonas petroleras del Cuerno de África, no ahorra munición pesada para condenar el "brutal genocidio" del gobierno sirio contra su pueblo.

Que, en realidad no es el "pueblo" libio en su conjunto, sino grupos operativos sediciosos que motorizan las revueltas, armados, entrenados y financiados por la CIA, el Mossad israelí y los servicios "aliados" de Europa.

Además y como ya lo hicieron con Kadafi) , promueven el caos y el terror con los supuestos "arsenales químicos" del gobierno sirio, listos a ser lanzados contra la población civil, como excusa para una intervención militar de la OTAN y de las potencias aliadas
Este argumento instalado a nivel mundial (y ya utilizado para derrocar y matar a Kadafi en Libia),  está sirviendo como justificativo para lanzar la intervención militar en gran escala por parte de los jefes de Estado que integran el eje USA-UE-Israel-naciones árabes aliadas.

Según un informe de The Washington Post, el flujo de dinero para los grupos antigubernamentales que hoy protagonizan el centro de las revueltas antigubernamentales en Medio Oriente comenzó durante la presidencia de George W. Bush después de que congelase oficialmente las relaciones con Damasco en 2005.
Esta financiación siguió con el presidente Barack Obama, a pesar de que se intentó formalmente  restablecer las relaciones con el régimen sirio. En enero, la Casa Blanca nombró al primer embajador en Damasco en seis años.

Los cables revelados recogen las preocupaciones del personal de la Embajada estadounidense después de que la Inteligencia siria comenzase a investigar los programas norteamericanos en el país.
Las autoridades sirias niegan que exista en el país "una revuelta pacífica popular" sino más bien se trata "de la irrupción de grupos de corte yihadista, terrorista, muy próximos a al-Qaeda, incluso financiados por Arabia Saudita o elementos de la escena política libanesa".
Los analistas en general hablan de la existencia de una amalgama de grupos "opositores" que incluye a tendencias muy diversas, como socialistas, activistas de "derechos humanos", islamistas moderados y nacionalistas al igual que blogueros y los llamados ciberdisidentes.
Este mosaico, infiltrado por las redes operativas de la CIA y del resto de las agencias estadounidenses y "aliadas" sirve como polea de transmisión de las "revueltas populares" (que luego se convierten en "rebeliones armadas") que la prensa internacional presenta como "revoluciones populares" contra tiranías y regimenes autoritarios.

Lo que emerge de Siria, en medio de la ausencia de periodistas extranjeros que puedan verificar la situación, es todo un ejército de disidentes que se sirve de internet para convocar a los opositores o dar a conocer al mundo exterior lo que está sucediendo en el país, afirma la cadena BBC

Agrupados muchos de ellos en el sitio electrónico cyberdissidents.org, componen lo que definen como una organización "dedicada a defender la liberad al promover las voces disidentes. Nuestra plataforma destaca los textos y las actividades de blogueros disidentes con el propósito de reforzar su voz y defender la libertad de expresión", añade la cadena

Entre los ciberdisidentes opera  un "ejército electrónico sirio",o le dijo a al programa de radio The World, coproducido por la BBC, Ronald Diebert, de la Escuela Munk de Asuntos Globales en la Universidad de Toronto, Canadá, quien monitorea la situación siria.

De acuerdo con él, se trata de "gente que opera con un grado de anonimato" y ha actuado como hacker en "alrededor de 50 sitios electrónicos, con mensajes y envío de spam".
En Siria, a diferencia de lo que sucedió en Libia, la CIA está operando la desestabilización del régimen montada en un enfrentamiento pueblo-ejército cuya evolución y objetivo apuntan a generar las condiciones para justificar una operación internacional de bombardeos "humanitarios" como la que lanzaron contra el gobierno de Kadafi en marzo de 2011.
La manipulación informativa, con la "demonización" del gobierno sirio y el ocultamiento de los verdaderos objetivos que persigue la alianza USA-UE-Israel (con la complicidad de Turquía y las monarquías árabes del Golfo Pérsico)   resulta clave para  hacer desaparecer el rol del "invasor" (la coalición imperial) y el rol del "invadido" (Siria y su población que padecen la violencia y los atentados diarios de los grupos desestabilizadores).
El bombardeo atomizante con titulares direccionados psicológicamente con las consignas dicotómicas del "Mal" ( Bashar al-Assad y su régimen) y del "Bien" (la coalición invasora) traza una cortina de humo sobre los resultantes (las víctimas masivas y la destrucción del país) y sobre los objetivos (el apoderamiento y control de Siria).
De esta manera (y recreando casi mecánicamente sus operaciones en Libia), las grandes cadenas mediáticas  se convierten nuevamente en las mayores legitimadoras y justificadoras de la operación  internacional que está despedazando a Siria y a su población civil durante las 24 hs.
En este escenario, Siria fue sometida primero a una "revuelta popular" digitada desde afuera para derrocar al gobierno, luego a una "rebelión" armada con toma de ciudades después, y finalmente, como sucedió en Libia, la alianza imperial planifica  una intervención militar internacional con bombardeos ininterrumpidos y muerte de civiles inocentes que conduzca al derrocamiento del régimen sirio, aliado de Irán, Líbano y Gaza.
Simultáneamente, la coalición imperial "humanitaria" mantiene un bloqueo económico y un aislamiento internacional que acrecienta el riesgo de una "catástrofe humanitaria" para el pueblo sirio que ya permanece sometido a condiciones extremas por el aislamiento internacional.
En la concepción maniqueísta y mediática del "bien" y del "mal" el aparato militar del gobierno sirio actúa (casi exclusivamente) para "asesinar a civiles" en su objetivo de perpetuarse en el poder, y una posible y buscada intervención militar  de EEUU y de la OTAN solo actuará en "misión humanitaria" para impedir que el régimen sirio siga matando a la población civil.
La historia, el para qué del conflicto, los objetivos y las estrategias que guían a los actores centrales, desaparecen. Solo hay un proceso de acción-reacción, donde  Bashar al-Assad (el malo) mata irracionalmente y sin causa que lo justifique, y la coalición imperial y los golpistas internos (el bueno) solo actúan por causas humanitarias para neutralizarlo o detenerlo.
De manera tal, que el objetivo central de la operación imperial contra Siria(el petróleo y el control geopolítico y militar), y el objetivo central del gobierno sirio (terminar con la insurrección interna y restablecer  el control sobre el país), desaparecen de escena.
Y (como ya sucedió en Libia) hay  una cuestión verificable y estadística: La prensa internacional, sus analistas superficiales vaciados de cerebro estratégico, no analizan objetivamente los hechos que están sucediendo en Siria. Solo se limitan a "comentar" los titulares escritos por las usinas golpistas (las únicas fuentes existentes) y a proclamar consignas "demonizadoras" contra el jefe del gobierno sirio.
La ONU, los gobiernos mundiales y las organizaciones internacionales que (salvo pocas excepciones) legitiman con su silencio operaciones militares diarias de genocidio en masa de civiles en Medio Oriente, África y Asia, levantan  sus voces indignadas para condenar la "masacre del dictador sirio" y pedir casi a gritos que las fuerzas de la OTAN intervengan para parar  la "guerra civil" y el "baño de sangre".
Operaciones calcadas y de manual (ya ejecutadas en Irak y en Libia), que solo la oposición  sistemática que realizan  Rusia y China en el Consejo de Seguridad y en los foros internacionales han impedido hasta ahora que los aviones y baterías de la OTAN lancen sus bombas y misiles "humanitarios" sobre el sufriente y castigado pueblo sirio.
Y como ya sucedió con la población libia, el pueblo sirio (indefenso) es la única víctima y variable de ajuste de la nueva operación de conquista imperial planificada y ejecutada  en Medio Oriente.


Viejo Condor
IAR Noticias. com (SIC)
Manuel Freitas


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