martes, 24 de marzo de 2009

Las opciones de Moscú y Washigton tras el aplazamiento de la DAM en Europa




El gobierno de la República Checa retiró de la cámara baja del parlamento el acuerdo intergubernamental (enviado al Legislativo para su aprobación) sobre el emplazamiento de una estación de radar para el sistema de defensa antimisiles (DAM) de Estados Unidos en el territorio checo.

Algunos expertos militares vincularon ese acontecimiento con los cambios de la postura de la nueva administración estadounidense con respecto al DAM en Europa del Este.  

Todavía durante su campaña electoral, el presidente de EEUU, Barack Obama, se manifestó a favor de hacer estudios y análisis adicionales sobre la eficacia de la DAM.

Ahora parece que la Casa Blanca está dispuesta a postergar "para tiempos mejores" e incluso renunciar a los planes de emplazar la denominada tercera zona defensa antimisiles en Polonia y la República Checa.

Algunos observadores afirman que EEUU puede descartar del todo la DAM, si Rusia ayuda a EEUU a que Irán abandone su programa nacional para la construcción de armamento nuclear.

En parte, los planteamientos anteriormente mencionados sobre la DAM son correctos, pero al mismo tiempo, implican apreciaciones y conclusiones de otra índole.

Es necesario recordar  que casi la mitad de la población de la República Checa se manifestó contra la ratificación del tratado sobre el emplazamiento del radar de la DAM en el territorio de su país.

Y ahora, cuando en la cámara baja surgió una coalición que no apoya al partido en el poder,  el gobierno del primer ministro checo Mirek  Topolanek resultó no estar preparado para arriesgar el acuerdo firmado con Washington.

Aunque, aplazar la ratificación, no significa que el gobierno checo o el estadounidense,  hayan renunciado a los planes previstos en el acuerdo.

Hay que tener presente, que en la ratificación del tratado checo-estadounidense seriamente pueden influir otras negociaciones, como las que sostendrán Obama y el presidente de Rusia, Dmitri Medvédev durante la cumbre del G-20 a comienzos del próximo mes de abril en Londres.

Después de ese primer encuentro, debe celebrase la visita del mandatario estadounidense a Moscú, y todas esas conversaciones pueden ayudar a sepultar la idea de la DAM en Europa del Este, o al menos, postergar su realización durante un tiempo considerable.

Los observadores optimistas afirman que hay muchos indicios de que esto pueda ocurrir. Inspira confianza las declaraciones del vicepresidente de EEUU Joe Biden cuando habló sobre el "reinicio de las relaciones entre Moscú y Washington"  y el apoyo a esa iniciativa expresado durante el encuentro entre la secretaria de estado norteamericana  Hillary Clinton y el ministro ruso de Asuntos Exteriores Serguei Lavrov, hace poco en Ginebra.

También las conversaciones del grupo de trabajo en cargado de analizar las relaciones ruso-estadounidenses presidido por  políticos de renombre mundial como el ex secretario de estado estadounidense Henry Kissinger  y el ex primer ministro ruso Evgueni Primakov. Estas negociaciones recién terminaron en la capital rusa,  en vísperas del encuentro entre los dos presidentes, y tanto Kissinger como Primakov informaron a Medvédev sobre su trabajo.

Y no obstante, todavía es prematuro afirmar que EEUU renunciará al DAM en Europa del Este.

Washington no ha suspendido el desarrollo de ese programa, y recientemente efectuó la prueba exitosa de un misil interceptor. Además, a nivel global, el Pentágono a 50.000 millones de dólares en este programa y se espera que el gobierno destinará al menos otros 60.000 millones de dólares para continuar su desarrollo.

Es así que por el momento,  no se puede hablar de pasos reales y concretos que indiquen que EEUU se dispone a suspender la DAM.

Aquí es necesario destacar que las negociaciones sobre la firma de un nuevo tratado sobre la reducción de armamento ofensivo nuclear o la prolongación del START-1 que caduca el próximo mes de diciembre podrán tener éxito únicamente si Washington renuncia a su DAM en Europa del Este.

La reducción de la cantidad de las ojivas nucleares y los misiles balísticos intercontinentales depende directamente de  que EEUU tenga o renuncie a sistemas de defensa antimisiles globales.

En este sentido, la postura de Moscú es clara, y Washington la conoce muy bien,  la reducción radical del armamento estratégico nuclear que propone EEUU es absolutamente inaceptable si EEUU tiene la intención de utilizar la DAM como un escudo antimisiles adicional.

Los encuentros entre Medvédev y Obama deben dar respuesta al interrogante sobre hasta que punto EEUU

 tendrá en cuenta las objeciones y condiciones de

l Kremlin para acordar una nueva reducción del armamento nuclear y la firma del tratado correspondiente.

Viejo Condor

RIA Novosti (SIC)

Nikita Petrov

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDIRÁ OBLIGATORIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI

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