viernes, 24 de diciembre de 2010

La Duma de Estado prepara enmiendas a la ley sobre la ratificación del START


Un acontecer histórico devino para Rusia y EEUU la ratificación por el Congreso de EEUU del Tratado sobre Reducción de Armas Estratégicas Ofensivas. Tal conclusión fue inferida por los presidentes Dimitri Medvedev y Barack Obama que conversaron la víspera por teléfono. Ahora tiene la palabra la Duma de Estado de Rusia. Pero, si antes no se preveía de esta parte tropiezo alguno, las enmiendas del senado de EUU a la resolución ratificatoria ponen el destino del citado Tratado en tela de juicio.

Los diputados de la Duma de Estado han examinado hoy, viernes, el proyecto de ley sobre la ratificación del Tratado en cuestión en la primera lectura. Como se esperaba, a favor votaron los miembros de las fracciones “Rusia Unida” y “Rusia Justa”. El Tratado es indispensable porque tras el vencimiento de la vigencia del START-2 la cuestión resulta sin regularizar, dijo a La Voz de Rusia Dimitri Viatkin.

Sin lugar a dudas, la ratificación del nuevo Tratado va en bien de EEUU, de Rusia y del mundo entero, dijo el parlamentario Dimitri Viatkin. Con más razón porque en determinado sentido el START-3 da carta blanca a Rusia en la realización de la nueva estrategia de nuestra defensa. Por esto es menester ratificar el Tratado, puntualizó Viatkin.

Las fracciones del Partido Comunista y del Partido Democrático Liberal se negaron a respaldar el documento. Dicho acuerdo no va a favor de Rusia, asegura el líder de los demócratas liberales Vladimir Zhirinovski.

No votaremos por el START-3 puesto que los norteamericanos obtienen más ventajas. Los norteamericanos no lo cumplirán y va a menguar nuestra capacidad defensiva. Hemos reducido ya muchas armas. Hemos de contar con bastantes cohetes para que se nos respete y se tome en consideración nuestra postura.

El líder de los comunistas Guenjnadi Ziuganov también explicó la posición de su partido con que el START-3 aminora el poderío militar de Rusia.

Es más, he visto con atención todos los senadores. Allí hay tales que, en el fondo, borran este Tratado. El presidente de EEUU Obama garantizó a los republicanos que, de apoyar el documento, se realizarán 4 fases de despliegue de la defensa antimisil, incluido el propósito de rodear a Rusia con bases de defensa antimisil desde el Mar Negro hasta el Báltico. En tal caso el Tratado pierde todo sentido para Rusia. Habrá que pensar cómo defendernos.

El problema de la defensa antimisil preocupa incluso a quienes estiman necesario ratificar el Tratado sobre Reducción de Armas Estratégicas Ofensivas. Sobre todo a la luz de las enmiendas hechas por los senadores norteamericanos a la resolución ratificatoria, puntualizó el jefe de la comisión de asuntos internacionales de la Duma de Estado Constantín Kosachev.

Nos preocupa, dice Kosachev, al máximo la negación por nuestros colegas norteamericanos en el senado de la fuerza jurídica del preámbulo del Tratado que prevé la vinculación entre las armas estratégicas ofensivas y las armas estratégicas defensivas, es decir entre las armas estratégicas ofensivas y la defensa antimisil.

La vinculación entre las armas estratégicas ofensivas y las armas defensivas fue incluida en el preámbulo del Tratado sobre Reducción de las Armas estratégicas Ofensivas a instancias de Rusia. El documento reconoce tan solo la existencia de tal “vinculación” y no impone limitaciones concretas al desarrollo de la defensa antimisil. Sin embargo, da a la parte que decida que tales o cuales actos del signatario pongan en peligro su seguridad nacional, la posibilidad de abandonar el Tratado en orden unilateral.

Al indicar que EEUU está dispuesto a seguir desarrollando la defensa antimisil, los norteamericanos obligaron a los parlamentarios ruso a dudar en cuanto a paridad del Tratado. Como resultado, el procedimiento de ratificación del documento en la Duma de Estado de Rusia se ha complicado.

Un acontecer histórico devino para Rusia y EEUU la ratificación por el Congreso de EEUU del Tratado sobre Reducción de Armas Estratégicas Ofensivas. Tal conclusión fue inferida por los presidentes Dimitri Medvedev y Barack Obama que conversaron la víspera por teléfono. Ahora tiene la palabra la Duma de Estado de Rusia. Pero, si antes no se preveía de esta parte tropiezo alguno, las enmiendas del senado de EUU a la resolución ratificatoria ponen el destino del citado Tratado en tela de juicio.

Los diputados de la Duma de Estado han examinado hoy, viernes, el proyecto de ley sobre la ratificación del Tratado en cuestión en la primera lectura. Como se esperaba, a favor votaron los miembros de las fracciones “Rusia Unida” y “Rusia Justa”. El Tratado es indispensable porque tras el vencimiento de la vigencia del START-2 la cuestión resulta sin regularizar, dijo a La Voz de Rusia Dimitri Viatkin.

Sin lugar a dudas, la ratificación del nuevo Tratado va en bien de EEUU, de Rusia y del mundo entero, dijo el parlamentario Dimitri Viatkin. Con más razón porque en determinado sentido el START-3 da carta blanca a Rusia en la realización de la nueva estrategia de nuestra defensa. Por esto es menester ratificar el Tratado, puntualizó Viatkin.

Las fracciones del Partido Comunista y del Partido Democrático Liberal se negaron a respaldar el documento. Dicho acuerdo no va a favor de Rusia, asegura el líder de los demócratas liberales Vladimir Zhirinovski.

No votaremos por el START-3 puesto que los norteamericanos obtienen más ventajas. Los norteamericanos no lo cumplirán y va a menguar nuestra capacidad defensiva. Hemos reducido ya muchas armas. Hemos de contar con bastantes cohetes para que se nos respete y se tome en consideración nuestra postura.

El líder de los comunistas Guenjnadi Ziuganov también explicó la posición de su partido con que el START-3 aminora el poderío militar de Rusia.

Es más, he visto con atención todos los senadores. Allí hay tales que, en el fondo, borran este Tratado. El presidente de EEUU Obama garantizó a los republicanos que, de apoyar el documento, se realizarán 4 fases de despliegue de la defensa antimisil, incluido el propósito de rodear a Rusia con bases de defensa antimisil desde el Mar Negro hasta el Báltico. En tal caso el Tratado pierde todo sentido para Rusia. Habrá que pensar cómo defendernos.

El problema de la defensa antimisil preocupa incluso a quienes estiman necesario ratificar el Tratado sobre Reducción de Armas Estratégicas Ofensivas. Sobre todo a la luz de las enmiendas hechas por los senadores norteamericanos a la resolución ratificatoria, puntualizó el jefe de la comisión de asuntos internacionales de la Duma de Estado Constantín Kosachev.

Nos preocupa, dice Kosachev, al máximo la negación por nuestros colegas norteamericanos en el senado de la fuerza jurídica del preámbulo del Tratado que prevé la vinculación entre las armas estratégicas ofensivas y las armas estratégicas defensivas, es decir entre las armas estratégicas ofensivas y la defensa antimisil.

La vinculación entre las armas estratégicas ofensivas y las armas defensivas fue incluida en el preámbulo del Tratado sobre Reducción de las Armas estratégicas Ofensivas a instancias de Rusia. El documento reconoce tan solo la existencia de tal “vinculación” y no impone limitaciones concretas al desarrollo de la defensa antimisil. Sin embargo, da a la parte que decida que tales o cuales actos del signatario pongan en peligro su seguridad nacional, la posibilidad de abandonar el Tratado en orden unilateral.

Al indicar que EEUU está dispuesto a seguir desarrollando la defensa antimisil, los norteamericanos obligaron a los parlamentarios ruso a dudar en cuanto a paridad del Tratado. Como resultado, el procedimiento de ratificación del documento en la Duma de Estado de Rusia se ha complicado.

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