viernes, 15 de agosto de 2008

IV FLOTA Y BASES MILITARES DE EEUU.EN AMERICA LATINA

La ya anunciada decisión del gobierno ecuatoriano de clausurar en 2009 la base militar norteamericana de Manta y establecer en la nueva Constitución Nacional la no presencia en el país de instalaciones bélicas extranjeras, abre un huraco en la asfixiante red interventora que los Estados Unidos se esfuerza por establecer entre sus vecinos del Sur.Según el sitio WEB purochile.org, "las bases militares norteamericanas en América Latina, de conformidad con los planes del Comando Sur, se dividen en las siguientes zonas: CentroAmérica, Caribe, Sistema Andino y Cono Sur. El Sistema Andino comprende a Ecuador, Venezuela, Colombia, Bolivia y Perú.

"La propia fuente confirma que en este último caso, el entramado intervencionista debe cumplir tareas de vigilancia del incremento de las relaciones políticas y económicas de esos países con China y Rusia, a la vez que prestar especial atención a los gobiernos de Venezuela y Ecuador por su posición positiva hacia Irán.

"Ese alineamiento devendría en peligrosas intervenciones de Estados Unidos que se darían desde las bases militares instaladas y las que deben instalarse en el futuro próximo", subraya el sitio.Las bases designadas para cumplir semejante papel en el Sistema Andino y en el Cono Sur son las de Manta, en Ecuador; Iquitos, Santa Lucía y Nanay, en Perú; Tres Esquinas, Larandia, Puerto Leguisamo y Leticia, en Colombia, y Charapé, en Bolivia. Además, desde el pasado año se planea crear un enclave para submarinos en las costas de Surinam que controle el Atlántico, incluido a Brasil.Mientras, en Paraguay radica la base aérea Mariscal Estigarribia, la más grande de la zona, y cuyos aparatos pueden operar en minutos sobre cualquier punto de América del Sur, al tiempo que en Argentina se acumulan ocho enclaves que las nuevas autoridades del país desearían revocar.

Aún con todo este despliegue, la reacción de la Casa Blanca ante la decisión de Quito es la de buscar otro país donde colocar los artilugios de muerte que serán retirados de Manta.En efecto, el deseo de Washington es que las instalaciones en Ecuador no se muevan del hemisferio, y mucho menos de la estratégica región fronteriza que dominan, verdadera caja fuerte natural que alberga incontables recursos vírgenes.En consecuencia, las gestiones de traslado ya comenzaron y con ellas, las reacciones oficiales de algunos posibles hospederos. Es el caso de Colombia, cuyo canciller Jaime Bermúdez se apresuró a declarar que Bogotá no tendrá una nueva base militar estadounidense en su territorio, "aunque si consolidará los mecanismos de cooperación" con las instituciones armadas del imperio.De hecho, la prensa colombiana ha especulado que los militares de Manta pueden ocupar la base local de Posadero, la cual tiene capacidad para albergar unos cien aviones, y se ubica cerca del área que hoy controlan desde territorio ecuatoriano.Y si bien Bogotá ha dado un no inicial, parecería que ha dejado también reclinada la puerta por si alguien se anima de darle un buen y definitivo empujoncito para acceder a la casa.

Viejo Condor
por Nestor Nuñez
RIA Novosti (SIC)

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